Será que siempre buscamos lo que nunca hemos tenido.
Alguna vez me dijeron que los amigos se cuentan con los dedos de las manos y muchas veces hasta sobran. Desde entonces me pregunto siempre: ¿quiénes serán mis verdaderos amigos?
¿Acaso voy a desconfiar de todos los que conozco? ¿Cómo saber quiénes son mis verdaderos amigos?
Serán acaso aquellos que me llaman para salir, o aquellos que me despiertan cuando estoy dormida.
Los que me apoyan cuando estoy afligida, o los que me hacen ver mis errores aún y lo haya hecho porque quería.
Los que me felicitan en mi cumpleaños y celebran conmigo toda la noche, o los que con una simple llamada me hacen sentir viva.
Los que están incondicionalmente ahí cuando los necesito, o los que a pesar de su ausencia son los que más me han querido.
Serán aquellos a los que les cuentos mis amores en secreto, o con los que alardeo de conquistas sin fundamentos.
Los que me dicen que todo está bien, o los que me dan la contra y lo malo me hacen ver.
Los que me prestan dinero cuando lo necesito, o los que me lo niegan porque saben su destino.
Los que al verme me saludan con un gran abrazo, o los que me reciben con una sonrisa y un sincero apretón de manos.
Los que me cuentan sobre todo lo que les pregunto, o los que sin pedirlo lloran conmigo por lo que ha sucedido.
Los que me dicen que me quieren, o los que con una sonrisa transmiten más de los que pueden.
Con los que nunca peleo, o con los que a veces riño.
La verdad es que puede haber muchas clases de amigos; pero solamente cuento en mis manos a los que aún conociendo mis sentimientos, mis pensamientos, mis fantasías, alegrías, éxitos y mis fracasos, confían en mí y sobre todo me aceptan como soy, sin cuestionamientos, ni reproches, simplemente se limita a decir..esa que va allá es mi amiga.
P.D.: Como estaba escrito, los verdaderos amigos se los cuenta con los dedos de las manos, es por eso que: Anita, Stella, Gabriela y Miguel, les agradezco su constante amistad, gracias mil por todo, todo lo que hacen por mí, por estar en mis momentos de subida y bajada, por estar siempre presentes.
















